La existencia de interminables cardúmenes de calamares y otras especies (como merluza y merluza negra) hace que las flotas pesqueras elijan sectores del sur argentino para la pesca. “Lo de la milla 200 es complicado. A veces en esos lugares, una ola grande puede significar que los pesqueros estén dentro o fuera de la Zona Económica Exclusiva Argentina”, explicó a Clarín Adrián Awstin, secretario de pesca de Chubut.
También argumentó por qué pescan generalmente de noche, generando desde el aire la visión de verdaderas ciudades. “La luz atrae al calamar. Y además por eso suelen pescar dentro de nuestra zona. Es que a veces una milla (alrededor de 2 kilómetros) representa también un brusco cambio de la profundidad debido a la forma del talud continental. En la milla 201 puede haber 4.000 metros y en la 199, apenas 300. Es decir que ingresa más la luz solar y entonces hay más pesca”.
Awstin dijo también que “abundan los factorías y andan en grupos. Y es muy común el transbordo de mercadería y de tripulación en alta mar de un barco a otro. Es decir que hay también “embarcaciones de servicio”, que son las que se llevan el producto y traen tripulación nueva”. Y habló del caso de Uruguay: “A estas flotas las beneficia poder hacer puerto en Uruguay, que les queda cerca. Allí bajan mercadería que después sus empresas exportan. Alli también cargan combustibles, las tripulaciones bajan y gastan dinero”. Pero todo es legal porque en el país vecino generalmente no saben si esos barcos violaron alguna ley pescando ilegalmente.
Por su parte, el capitán de navío Rodolfo Ramallo (encargado de la información en la Armada) reconoció ante una consulta de este diario que en el lugar existe una “importante y estable concentración de barcos” y que “nosotros hacemos los controles y a veces las transgresiones son mínimas”. Y dio como ejemplo, el barco portugués recientemente capturado. “Estaba en la milla 199,5. Pero igual estaba en infracción”. Y agregó: “La Armada no escapa a la actual situación. Si bien los controles con habituales en este momento hay mucho personal colaborando con la emergencia de la pandemia del Covid-19. No escapamos a la situación actual”.
Prefectura escolta al buque infractor chino que había sido perseguido dentro de la Zona Económica Exclusiva.
Por último, Vueso aseguró que “las pesqueras en esta región incurren con frecuencia en prácticas ilegales y desreguladas. Realizan actividades en contravención de leyes nacionales, regionales e internacionales; no reportan o informan todas sus actividades u operaciones y capturas en alta mar. Realizan pesca con embarcaciones sin bandera. Además, sus técnicas son devastadoras, sumamente dañinas y nocivas para los ecosistemas marinos”.
De la milla 201 a la milla 199 puede haber una ola grande de diferencia. La delgada línea que separa a los barcos extranjeros de la legalidad puede verse perfectamente a través de un radar de la misma manera que puede ser burlada. Muchas veces los capitanes de los barcos orientales (los más capturados hasta ahora) ganan tiempo poniendo como pretexto que no entienden la orden de detenerse que se emite desde los barcos de control argentinos. Entonces puede haber disparos y persecuciones. Ocurrió una vez que provocaron el hundimiento del pesquero y los tripulantes se arrojaron al mar. Fueron rescatados y llevados a Madryn. Por allí deambularon largo tiempo abandonados a su suerte mientras la justicia intentaba encontrar un traductor para poder interrogar al capitán. Parece bizarro, pero es real.
