En nuevo 3 de junio, que se consolidó como una fecha de lucha para las mujeres, el Observatorio “Ahora que sí nos ven” recopiló estadísticas desde el primer “Ni una Menos”, que surgió en 2015 a raíz del asesinato de Chiara Paéz. En 5 años se cometieron 1450 femicidios, es decir, uno cada 30 horas.

En su informe revelan que, además, 1527 niños y niñas quedaron sin su madre. Por esta situación, se peleó y logró promulgar la Ley Brisa, que otorga una reparación económica para hijas e hijos víctimas de femicidios equivalente a una jubilación mínima.

Además, el 64,6% de los femicidios se produjo en el hogar de la víctima. La tendencia siempre se mantuvo, pero se agrava en el contexto de aislamiento social, preventivo y obligatorio, haciendo que sean todavía más necesarias medidas de protección y prevención estatal.

Por último, encontraron que en el 83% de los casos el femicida era conocido de la víctima, y en el 66%, era una pareja o ex pareja. El 18,3% de las víctimas de femicidio había realizado una denuncia previa y el 8,4% tenía medidas de protección.

En lo que va del 2020, el Observatorio “Lucía Pérez”, registró 134 femicidios y 29 travesticidios. Aún no hay un organismo estatal que lleve el conteo de estas cifras para accionar con políticas públicas.