El Consejo Directivo del Colegio de Abogados señaló que estos letrados «se alejaron por propia voluntad de participar de las decisiones públicas y notorias, de nuestras responsabilidades y convicciones expuestas permanentemente». «El Consejo Directivo es resultado de un acto democrático, con pensamiento y opiniones plurales. Este Consejo Directivo no imagina ni cree que esta institución constituya un ámbito para dirimir posiciones ideológicas, ni escenario para especulaciones políticas, ni trampolín para actuaciones partidarias, y mucho menos ha buscado el protagonismo cómodo de consentir y dejar pasar la triste y constante decadencia y regresión que sufre el Poder Judicial de la Provincia»

«Las puertas del Colegio están abiertas para que continúen libremente expresándose, apuntando nuestros errores y proponiendo futuro, ya que como nuestro sistema de vida se expresa en libertad y democracia, tendremos todos y todas la obligación de someternos al veredicto personal de cada uno de los abogados y abogadas matriculados para que elijan a quienes crean que mejor los pueda representar»