
La organización Somos Barrios de Pie está desarrollando diferentes proyectos para
niños y jóvenes en el barrio 500 Viviendas de la ciudad Capital.
Ayer pusieron en marcha una escuela de fútbol que funcionará, desde la próxima
semana, los días lunes, miércoles y viernes en el playón deportivo de la zona.
Continúan trabajando en una huerta comunitaria, planean construir un horno para
hacer la merienda a quienes asistan a practicar deporte y brindan actividades
culturales.
Dos de los integrantes de Somos Barrios de Pie dialogaron y
señalaron que en esta zona “está muy olvidada la gente” y plantearon la importancia
de hacer una oferta deportiva y cultural para que los vecinos no tomen otros caminos.
Aníbal Núñez, uno de los miembros de la organización, comentó a este medio que
“en las 500 (Viviendas) no hay actividades para los jóvenes y tampoco mucho para
los adultos.
Sumado a eso, este espacio (el playón del barrio) tenía un abandono que
significa cuna de alimaña, cosas robadas aparecían también. Lo tomamos para
recuperarlo y ponerlo a disposición de la comunidad.
Los chicos acá, cuando no tienen nada que hacer, hay caminos que están siempre abiertos que los llevan al
deterioro del tejido social en general. Nosotros pensamos que el deporte y las
actividades comunitarias son una forma de reconstituirlos y de subsanar un poco
estas problemáticas que tenemos en la juventud”.
Núñez, además, destacó que “no son solamente las actividades deportivas las que
llevamos adelante sino también tratamos de que sea un espacio cultural.
Pintamos murales, trabajamos la concientización de diferentes problemáticas, como la
discriminación, la violencia institucional, las adicciones. Contamos muchas historias
de Latinoamérica, historia de Catamarca”.
También dijo que hacen estas actividades “porque vemos que si no hay una
propuesta cultural, sana para la juventud, vamos a ir empeorando cada vez más.
Tenemos también la necesidad de visibilizarlo al espacio, los espacios abandonados
para que la gente apropie esos espacios, los recupere y podamos ser una comunidad
más parecida a lo que queremos, una comunidad que ayude, que no deje a nadie
solo, eso es lo que buscamos con esta tarea”.
En otro tramo de la entrevista, Núñez pidió que el Estado invierta en estas iniciativas
“porque si no se desperdicia una gran obra como es esta y, segundo, ponemos en
riesgo la integridad de los niños que vienen a jugar todo el tiempo”.
Integración
De acuerdo a lo que explicó Núñez, Somos Barrios de Pie proyecta “integrar
distintos espacios que hay en esta zona. Tenemos un centro comunitario, una cancha
(de fútbol) de 11, el centro vecinal, la escuela. Hay espacios públicos que no están
integrados. Lo que queremos proponer al Gobierno es que acá se haga un polo
deportivo y cultural para que se integren estos espacios para que sea mejor el
funcionamiento. Una cosa funciona por un lado, la otra por otro y no se produce una
sinergia, no es atractivo para la gente”.
Y luego destacó que “las propuestas no siempre tienen que venir desde los intestinos
del Gobierno sino de los vecinos que se interesan todos los días para ayudar a la
comunidad”.
Restauración del playón
Armando Mercado, otro de los integrantes de Somos Barrios de Pie, habló de la
restauración que hicieron en el playón del barrio. “Era un espacio que me tenía
preocupado porque estaba tapado de yuyos, (era) una canchita en la que tiraban la
basura en el medio, un playón deportivo en el que tiraban la basura en el medio.
Ahora está impecable. Se los puede ver a los chicos activando, jugando al fútbol,
como tiene que ser”, comentó.
Además, Mercado mencionó que después de ver que el playón estaba abandonado
“ingresó la idea de que esto esté como está ahora, activo, con la canchita lista, en
buenas condiciones para que se pueda practicar en la escuelita de fútbol. Hay
muchos chicos a los que le gusta el fútbol, este es un hermoso espacio para que los
chicos practiquen deporte”.
Mercado indicó que apuntan a poner árboles en el lugar e hizo énfasis en que todavía
la cancha de cemento no cuenta con iluminación.
También contó que en la huerta tienen plantaciones de acelga, lechuga, albahaca y
zapallo y resaltó que la idea es que después esas verduras puedan ser consumidas
por los vecinos.
El Esquiú
