
Una mujer mayor de edad se hizo presente en una comisaría local y manifestó su intención de realizar una denuncia.
Según explicó la mujer a los efectivos, encontrándose en su domicilio, su hija le enseñó su teléfono y le mostró los mensajes que estaba recibiendo del sujeto al que identificó con nombre y apellido. Ante la presunción de que pudiera estar siendo víctima de grooming, la mujer decidió radicar la denuncia.
