Cuando mañana el gobernador Raúl Jalil abra las sesiones ordinarias ante la
Asamblea Legislativa y de cuenta de la administración del Estado, ambas cámaras
estarán en condiciones de iniciar el tratamiento de proyectos diversos, sean del
gobierno o de los propios legisladores.

En este marco, interesan fundamentalmente las iniciativas que tengan que ver con lo
electoral, dado que en los próximos meses se definirá el poder provincial por los
cuatro años venideros con partida el 10 de diciembre.

Como lo adelantamos en forma exclusiva, la posibilidad que se suspendan las PASO
provinciales sigue latente y hay margen de tiempo para aprobar una ley de esta
naturaleza. En el oficialismo se estudia la forma de hacerlo, en tanto la oposición -es
minoría en ambas cámaras- seguramente ofrecerá seria resistencia a cambiar lo que
está escrito, esto es, que se hagan las primarias provinciales el 13 de agosto.

La eventual suspensión de las PASO, lo reiteramos, podría dar lugar a un desacople
de las elecciones provinciales y nacionales, procedimiento parecido al que lleva
adelante Rodríguez Larreta en CABA.

La Constitución provincial, en su artículo 90, establece que “las elecciones para la
renovación de las Cámaras Legislativas se realizarán en domingo del mes de marzo
y, si hubiera elecciones nacionales, se realizarán simultáneamente”.

Esto se complementa con otros dos artículos. El 143 que dice “el gobernador y
vicegobernador serán directamente elegidos por el pueblo de la provincia, a simple
pluralidad de sufragios” y el 144 que indica “el Poder Ejecutivo convocará para esta
elección conjuntamente con la renovación de las cámaras legislativas del año que
corresponda….”.

En base a estos textos, hay quienes piensan que si no hay PASO provinciales y si
nacionales (están confirmadas), el gobernador puede convocar a las provinciales
para el mismo 13 de agosto, fecha en que hay elecciones nacionales. En ese caso, la
gente votaría dos boletas, una provincial y otra nacional, e introduciría ambas en la
urna.

Para realizar este procedimiento, obviamente, los tiempos aprietan. La legislatura
debería actuar con premura y la convocatoria del gobernador salir antes del 13 de
junio.

El Esquiú