Los efectivos de Gendarmería, Policía Federal y División de Drogas Peligrosas de la Policía de Catamarca, pudieron determinar que en la farmacia se vendían unos 50 mil ansiolíticos.

Los ansiolíticos y precursores químicos son utilizados para el estiramiento de la droga, y desde la farmacia salían gran cantidad a pesar que solo registraron en el año 19 recetas de venta de estos productos.

Además de la farmacia, ubicada en la zona Oeste de la Capital, se realizaron allanamientos en domicilios de Valle Chico, zona sur y centro en busca de pruebas.

El jefe de la Policía, Orlando Quevedo, aseguró que “este procedimiento no es causalidad, se viene realizando desde hace mucho tiempo con una ardua tarea en forma conjunta con Drogas Peligrosas y Gendarmería Nacional”.