Continúa la polémica, luego de que el diputado nacional Rubén Manzi (JPC) denunciara apremios policiales que habrían sido sufridos por su nieto en la madrugada del viernes pasado, cuando la Policía lo notificó por participar de una reunión clandestina; Se registró una nueva denuncia en esta oportunidad de una funcionaria policial contra el nieto del diputado y el médico de Sanidad Policial que lo revisó por supuesta falsificación de documentos.

Según la información a la que pudo acceder este medio, una funcionaria policial que habría participado del procedimiento en el que Manzi fue demorado, denunció que se habrían realizado dos actas respecto al estado de salud con el que el joven ingreso a la comisaría. La denuncia está específicamente dirigida en contra del   médico de sanidad policial Roberto Vargas quien en una primera instancia habría establecido que el joven no presentaba lesiones y tras las repercusiones mediáticas  habría adulterado el acta inicial  en esta oportunidad, haciendo figurar supuestas lesiones sufridas por Manzi con la clara intención de perjudicar al personal policial.

Tal como consta en la denuncia de la funcionaria todo habría acontecido cuando recibieron un llamado anónimo en el que advertían de una reunión clandestina en un domicilio de calle República donde entre otros jóvenes se encontraba el nieto del diputado a quién le labraron un acta y por lo que éste habría reaccionado de forma violenta contra el móvil policial razón por la cual fue demorado. Una vez en el recinto policial, Manzi habría sido revisado por Vargas quién en una primera instancia dejó constancia de que el joven se encontraba en perfecto estado de salud y sin lesiones, acta que posterior a la repercusión mediática el médico habría adulterado con una versión contradictoria.