Tras la resolución ministerial N° 602, de Educación donde estableció que los valores máximos de la inscripción para el ciclo 2020 de los establecimientos educativos de gestión privada con aporte del Estado provincial “no podrán superar el equivalente al valor de un arancel mensual por enseñanza al momento de su percepción”, los representantes de las instituciones educativas salieron con los tapones de punta y rechazaron de pleno esta medida.

Ayer,  el vicario de Educación, Oscar Tapia, junto a los representantes legales de los colegios “Padre Ramón de la Quintana”, “Juan Pablo II” y “Nuestra Señora del Valle”, Rubén Marti, Luis Herrera y Jorge Leguizamón, respectivamente, brindaron  una conferencia de prensa, donde plantearon la situación económica de los colegios privados confesionales, a partir de una resolución ministerial que establece el cobro de la matrícula de manera diferente a la que se estaba aplicando hasta ahora.

 
Tapia recordó que “el compromiso de la Iglesia con la Educación es milenario. Desde que hemos nacido como Iglesia, la creación de las universidades, los colegios, esto antes que el Estado. Si uno piensa aquí mismo en Catamarca, el Colegio Quintana tiene más de 250 años, el Colegio del Carmen también, Fasta, que continúa la obra de las Hermanas del Huerto, en el Seminario, son colegios que vienen del siglo XIX, tanto en la ciudad como en el interior de la provincia”.

Afirmó que, en la actualidad, “somos 16 colegios públicos de gestión privada en toda la provincia. Nuestro compromiso es la educación, y lo hacemos en concordancia con el Estado, con una ayuda mutua. Nosotros ofrecemos nuestros edificios, nuestro servicio educativo, y el Estado da un aporte. También esto en respecto de los ciudadanos que eligen un tipo de educación. Eso está contemplado en la ley. Pero nos aporta solamente para la Planta Orgánica Funcional (POF)”.

El sacerdote continuó especificando que “en Catamarca, la parte privada educa casi al 20 % de la población estudiantil, y los colegios confesionales católicos cristianos educamos a más de 15.000 alumnos”.

 
A su turno, Marti aclaró que los colegios confesionales “no son subvencionados el 100 %, sino que un porcentaje del personal lo sostenemos con la cuota que pagan los padres, más allá del sostenimiento del edificio, infraestructura, equipamiento, personal, en nuestro caso, dinamizadores pedagógicos digitales, asistentes técnicos, seguros, etc.”.

El representante legal de la Quintana dijo que “esa cuota, la cobramos con autorización de la Dirección de Educación Pública de Gestión Privada y Municipal, de manera que estamos siempre dentro del marco legal, aun cuando el índice que se aplica de aumento no es el correcto”.

Para Marti, “llama la atención que la Dirección de Educación Privada, que conoce muy bien las escuelas”, emita “esta medida inconsulta, porque nunca nos llamaron, nunca nos consultaron”.