LA BAJADA FUE SEGUIDA POR LAS REDES SOCIALES

“Que la Madre de Dios nos consiga la Gracia de que los legisladores escuchen el clamor de millones de argentinos”, rogó el Obispo.

En la tarde del 29 de noviembre, primer domingo de Adviento, a las 19.00, el tañido de las campanas marcó el inicio de la Solemne Bajada de la Sagrada Imagen de la Virgen del Valle desde el Camarín hasta el Presbiterio, dando inicio a las festividades en honor de la Pura y Limpia Concepción.

La ceremonia fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, quien llevó en sus brazos la Imagen cuatro veces centenaria, que luego fue depositada en las manos del Rector del Santuario y Catedral Basílica, Pbro. Gustavo Flores, quien por primera vez la colocó en el trono festivo totalmente remozado en este Año Mariano Nacional dedicado a celebrarla por los 400 años de su presencia entre nosotros.

En este tiempo particular por la pandemia de Covid-19, el acto se desarrolló sin la presencia de fieles, que habitualmente suelen desbordar el templo catedralicio, expresando su amor a la Madre Morena con vivas, pañuelos en alto y aplausos. Ese fervor se sintió con fuerza en cada hogar de Catamarca, el país y otros lugares del mundo donde la tecnología posibilita llegar a través de las redes sociales y el canal youtube. Cientos de mensajes se sucedieron a lo largo de la transmisión, manifestando el sentir del pueblo de Dios hacia Ella, y los hogares se convirtieron en templos para venerarla.

Participaron de esta emotiva ceremonia autoridades provinciales y municipales, encabezadas por el Gobernador, Lic. Raúl Jalil; y el Intendente de la Capital, Dr. Gustavo Saadi, respectivamente; legisladores, judiciales y de las fuerzas de seguridad. Servidores del Santuario y medios de comunicación social fueron testigos privilegiados de este acontecimiento de fe, en el tramo final del Año Jubilar.

Luego del rezo del Santo Rosario, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, pronunció su mensaje:

Queridos hermanos:

Año Mariano Nacional. Nos convoca nuevamente la solemne bajada de la sagrada imagen de la Pura y Limpia Concepción, nuestra bien amada Virgen del Valle, para homenajearla en estos últimos nueve días del magnífico Año Mariano Nacional que le ofrecimos para agradecerle los 400 años de presencia tierna, fiel y amorosa; y que movilizó a numerosos hermanos y hermanas a lo largo y ancho del país, y cuya maternal protección la experimentamos en la pandemia que aún nos aflige, pero que nos va dejando preciosos frutos de fe, esperanza, caridad, paciencia, solidaridad, piedad, vida en familia, etc.

Cuidado de la vida. Paradójicamente, en medio de la fragorosa lucha contra el Covid-19, que ya se ha cobrado preciosas vidas, oscuros nubarrones se ciernen otra vez sobre nuestra Patria ya que se volverá a malgastar tiempo, esfuerzo y debates para poder vulnerar legalmente el primer derecho humano fundamental que es la vida de los niños y niñas en gestación. Quiera, y nos consiga la Madre de Dios, la Gracia de que los legisladores escuchen el clamor de millones de argentinos y, sobre todo, el grito silencioso de los niños y niñas en gestación que quieren vivir y gozar del amor de los padres que los concibieron y de toda una sociedad que quieren conocer, amar y servir. Roguemos para que cada argentino y cada argentina jamás crea que tiene derecho a disponer de la vida de otro. Que todos estemos convencidos que el aborto procurado es un crimen abominable y un delito que no prescribe y que debe ser juzgado, ya que toda vida truncada por la prepotencia de los arrogantes e inescrupulosos clama sin fin que se haga justicia, ya que es el peor de los abusos que se puede hacer contra un ser humano. Sólo imaginarlo y pretender que fuera posible nos estaría convirtiendo en los seres más ruines y despreciables de la creación.

Estar prevenidos. El texto del Evangelio que se ha proclamado nos exhorta a la vigilancia, a estar prevenidos y preparados para recibir al Señor que vendrá el día y la hora menos pensada y nos pedirá cuentas de nuestros actos. No lo olviden, Dios es misericordioso y justo. Estos atributos divinos no son opuestos, sino complementarios. No se conciben el uno sin el otro. Dios dejaría de ser dios si dejara de juzgar a cada uno según sus obras, puesto que nos ha dotado de libertad, elemento fundamental para poder ir a juicio, ya que nos hace responsables de nuestros actos, y deberemos dar cuenta de ellos, e incluso de los que por negligencia o despecho dejamos de hacer.

Jesús, nuestro Baluarte. Los invito a que junto con nuestra Morena Madre del Valle proclamemos que “el Señor es nuestra Luz y nuestra Salvación, que Él es el Baluarte de nuestras vidas. Que buscaremos siempre habitar en su Casa, todos los días de nuestra vida, para poder gozar de su ternura contemplando su rostro; de manera que, nuestra esperanza se vea colmada en la Morada Eterna. ¡Esperemos en el Señor, seamos valientes, tengamos ánimo, confiemos en el Señor!”.

Queridos devotos y peregrinos virtuales, adentrémonos con ánimo bien dispuesto en esta novena en honor a nuestra Madre Celestial, que coincide con un nuevo año litúrgico, y que con las cuatro semanas de Adviento nos preparará a rememorar la primera venida de nuestro Salvador Jesucristo, y, a la vez, para estar bien dispuestos a recibirlo en su segunda y definitiva venida en la hora de nuestra muerte, de la que nadie sabe cuándo acaecerá.

Al concluir su mensaje, tuvo lugar la adoración al Santísimo Sacramento y la bendición final.

A las 21.00, se celebrará la Misa de homenaje de los medios de comunicación social, con presencia de fieles, observando los protocolos por coronavirus, tales como el distanciamiento entre las personas, el uso obligatorio del barbijo, y la desinfección de manos y calzado al ingresar al templo.