Las compañías, sin embargo, aprovecharán para ajustar algo más sus márgenes y seguir achicando la brecha con la paridad de importación, por lo que los aumentos en la nafta y el gasoil será de entre 5 y 6%. 

El atraso, sin contabilizar lo que resta ajustar los impuestos, oscila entre 10% y 15%, según la compañía. Sin embargo, las firmas, no tienen margen para subir, a diez días del cambio de gobierno, todo de una vez.

De igual forma, el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, les dio a las empresas un espaldarazo al ajustar menos de lo previsto los impuestos y permitirles recuperar algo más de rentabilidad, antes de la llegada del nuevo equipo económico. Será el gobierno de Alberto Fernández, el que deberá decidir en marzo si ajusta o no el remanente impositivo.

Hasta ayer, el litro de nafta súper en las estaciones de servicio YPF costaba $50,19 y el de Infinia, $57,94, por lo que si la suba asciende al 5%, los nuevos valores serán de $52,69 y de $60,83, respectivamente. A su vez, el gasoil (D500) pasaría de $46,99 a $49,33, en tanto que el Infinia Diesel escalaría desde los $54,99 actuales a $57,73, de concretarse la suba prevista. Desde la petrolera estatal no dieron precisiones y las otras compañías (Raízen y Axion) esperarán los movimientos de la líder del mercado.

Hasta el 30 de noviembre, el litro de nafta tributa, por el impuesto a los combustibles, $11,253 y de acuerdo con el decreto 798 publicado en el Boletín Oficial, pasará a pagar $11,76 por litro, es decir que aumentó 4,5%. En el caso del gasoil, por cada litro vendido, $6,92 iban al fisco y ahora irán $7,21, lo que representa una suba de 4%. El único que se mantuvo sin cambios fue el impuesto para el diesel, que seguirá tributando $7,5 por litro. 

El porcentaje de suba es menor que el que esperaban en algunas empresas, que habían advertido que el rezago en materia impositiva era de un 20% y que solo por ese efecto los combustibles iban a tener que subir 5% en diciembre. Y también es menor que el había adelantado Lopetegui, quien había hablado de un alza de 6 por ciento. Finalmente, la suba de 4,5% del impuesto en el caso de las naftas repercutirá en 1% de aumento en los surtidores, explicó el gerente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha), Guillermo Lego, quien agregó que “otro 1% también estaría garantizado por el aumento de los biocombustibles”.