
La querella aseguró que hubo «picardía» al separar las causas para que la denuncia por abuso sexual sea desestimada.
LA PAZ- Ariel Salavarría, representante legal de la expareja de Franco Carletta -quien está denunciado por presunto abuso sexual-, cuestionó duramente a la Justicia por desestimar la acusación y mandar a archivar la denuncia.
En diálogo con Radio Ancasti, aseguró que tomó conocimiento de la solicitud de desestimación y posterior archivo realizada por la fiscal Jorgelina Sobh a través de los medios periodísticos.
«Hace tiempo pedimos que se acumulen todas las causas contra Franco Carletta para que se amplíe la querella y con toda picardía las separaron. Elevaron a juicio dos y dejaron la causa por abuso sexual sin querellantes. Al dejarla sin querellantes no nos notificaron y me terminé enterando extraoficialmente que decidieron mandar a archivo la causa, que es lo que dice la fiscal Sobh», explicó.
Sin embargo, se mostró optimista sobre el futuro judicial de la grave acusación al considerar que «acá en Recreo tenemos a la jueza de Control de Garantías, Nancy Corina Pérez, que tiene un muy buen criterio y que creo no la va a mandar a archivar».
Sostuvo que si se decide desestimarla «es un mensaje de la Justicia, como que si uno es hijo del poder puede violar a quien quiera, pero si es hijo de cualquier vecino, marche preso».
Informó que el actual presidente del Concejo Deliberante de Icaño tiene un total de tres denuncias.
«Esta historia data de diciembre de 2018, cuando se produce un hecho de violencia, cuando Franco Carletta, hijo del intendente Carletta, golpeó salvajemente a su hija y a su exmujer, de quien está divorciado desde 2017», indicó.
Remarcó que el hecho de violencia fue registrado en un marco de «sometimiento» y que «fue entonces cuando se instruyó una causa por violencia familiar, que se lleva en el Juzgado de Familia, y la parte penal por las lesiones y violencia de género, en la fiscalía con la fiscal Sobh».
Dijo que actualmente las dos causas por lesiones y violencia de género fueron elevadas a juicio «pero están paradas porque fueron apeladas» por la defensa.
Comentó que, cuando se registró el hecho de violencia, «la mujer escapó de la jurisdicción y se protegió en Córdoba, donde le dan tratamiento, la ayudan a conseguir empleo y un botón antipánico».
«Ningún juez de Córdoba permitió que las hijas tengan contacto ni con el padre ni con los abuelos por el alto nivel de violencia que se manifiesta en las entrevistas psicológicas», remarcó. Señaló, además, que por los informes de una psicóloga de Catamarca, que evaluó al acusado, la Justicia no autorizó que Carletta tenga contacto con las nenas.
«Está la causa del divorcio que viene de 2017, en la que se fijaron alimentos que no se cumplieron hasta que se armó el lío por la denuncia por violencia. Recién hace unos 20 días se logró embargarle el sueldo. La mujer está recibiendo los alimentos por primera vez desde 2017», remarcó.
«En mayo pasado la señora se animó a denunciar el abuso sexual y esa denuncia no llegó a generar una causa porque la vienen pateando para que no se avance en la investigación. Y hasta hoy, por esta y por las otras causas, él nunca fue arrestado ni citado por la Justicia», finalizó.
Franco Carletta -quien contaba con una orden de restricción-, fue denunciado en Córdoba por un presunto abuso sexual ocurrido en Catamarca y tras una serie de trámites las actuaciones fueron enviadas a esta provincia. Para la fiscal Sobh no hay elementos que permitan avanzar en la investigación del supuesto hecho y pidió la desestimación y archivo del expediente. La definición ahora está en manos de la jueza Corina Pérez.
