Pablo Machado, referente de los trabajadores del IPV dijo «el bono no es un privilegio sino una necesidad y un paliativo para subsanar algunas carencias que salen a relucir tras la crisis inflacionaria que atravesamos».

«Si bien se hace énfasis en la falta de recursos para solventar el bono, no es una excusa válida: somos testigos directos de que el gasto público es desmedido en cuestiones no primordiales como las que estamos tratando ahora, que es el salario de los trabajadores»