
Como sucede cada dos años, se renovarán la mitad de las bancas del Consejo
Deliberante de la Ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, que hoy cuenta
con diez ediles oficialistas y cuatro opositores.
Esta mayoría actual de dos terceras partes le permite al oficialismo tener el quórum
necesario y los votos suficientes para sancionar las ordenanzas, aunque la
hegemonía se pondrá en riesgo en octubre de este año.
El oficialismo necesita realizar una buena elección, debido a que seis de las siete
bancas que se dirimen le pertenecen.
En las últimas elecciones de medio término, en la Capital, la oposición no llegó a
poner en jaque el predominio oficialista, pero ahora hay expectativa porque tendrá
mucho más para ganar que para perder.
La estrategia de Juntos por el Cambio, será la de acoplarse a la discusión nacional
para poder traccionar la mayor cantidad de votos posibles, posicionamiento que no
les sirvió de mucho en las elecciones legislativas de 2017 y en las generales de
2015.
Por el lado del oficialismo, será clave la elección de los candidatos fuertes en cada
uno de los circuitos, y también retener la intendencia que conserva desde 2011 en el
distrito más poblado de la provincia.
Tras dos mandatos de Raúl Jalil y uno de Gustavo Saadi, retener la Capital será
clave para sostener la supremacía que el Frente de Todos ejerce en las urnas desde
hace más de una década.
Por lo demás, el Concejo Deliberante trabajó en los últimos años en relativa armonía,
con razonabilidad y diálogo, aprobando por unanimidad los proyectos más
importantes remitidos por el Ejecutivo municipal.
Aun así, ahora estarán en juego las bancas y el mapa político capitalino de los
próximos años.
