En dialogo con FM REPUBLICA 100.1, Javier Romero, hermano de Natalia manifestó que “estamos a un mes del fallecimiento de mi hermana, que fue declarado como suicidio, pero estamos convencidos de que ella no se suicidó. Ella era ingeniera agrónoma y enseñaba en la facultad de Ciencias Agrarias. Ese día tuvo un día normal, a la mañana fue a enseñar, después despachó a sus hijos al colegio y a la tarde la encuentran fallecida. Nosotros apuntamos a que se haga una investigación por su muerte. Le pedimos al fiscal Ezequiel Walter que agilice la causa y nos muestre movimiento”

Javier indicó que uno de los primos de la profesional fallecida hizo la denuncia para que el hecho sea investigado aplicando el protocolo  031/18 de las Naciones Unidas, que dispone que las muertes violentas de mujeres se investiguen como femicidios.

Javier agregó tambien que “el fiscal nunca hizo presencia en el lugar de los hechos y al tercer día cerró la causa como suicidio. Nosotros para volver a abrir la causa tuvimos que hacer una denuncia y para que siga investigando, pero hasta el momento no tenemos nada concreto”.

La familia de la mujer explicó que conocían bien a su pariente y ésta amaba a sus dos hijos y tenía muchos proyectos que concretar, y por ese motivo les resulta inverosímil la idea de que se haya quitado la vida.

Además, saben que Natalia padecía una situación de violencia de género con su expareja, hipótesis que, aseguran, no fue explorada en la investigación.
En este sentido, aseveraron que si bien ella no había denunciado formalmente estas circunstancias, sí había comentado a personas de confianza que esta persona la hostigaba y se sentía amenazada.