Alberto Fernández enfocó su primer discurso como presidente electo en la cuestión económica, con críticas a la gestión de su antecesor, Mauricio Macri, y a la conducción del Fondo Monetario Internacional. “Para poner a la Argentina de pie el proyecto debe ser propio y no por alguien de afuera con remánidas recetas que siempre han fracasado”, planteó el líder del Frente de Todos ante la Asamblea Legislativa reunida este martes 10 de diciembre en el Congreso. “Para poner a la Argentina de pie el proyecto debe ser propio y dictado por nosotros y no por alguien de afuera con remanidas recetas que siempre han fracasado”, agregó el exjefe de Gabinete. Además, confirmó que el nuevo oficialismo no dará tratamiento parlamentario al proyecto de presupuesto para 2020 enviado por Cambiemos. “No refleja las realidades sociales ni los compromisos de deuda que se han asumido”, lamentó. El flamante jefe de Estado hizo un repaso por los indicadores económicos que recibe de la gestión de su antecesor, que fueron motivo de polémica en los últimos días, y advirtió que “detrás de estos terroríficos números hay seres humanos con expectativas minadas”. “El tejido social está estado de extrema fragilidad por la fuga de capitales. Hemos pasado del estancamiento a una caída libre”, agregó. 

Fernández reconoció que “va a llevar algún tiempo lograr” la recuperación de la economía como consecuencia de “las malas decisiones” adoptadas por el Gobierno anterior. Y anticipó que convocará a todos los sectores para “impulsar un conjunto de medidas económicas y sociales que comiencen a revertir el atraso social y productivo”, en base a “la puesta en marcha de acuerdos básicos” para que “la Argentina se encienda y pueda volver a caminar”.