sábado, noviembre 27, 2021
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Inseguridad y precios, las dos demandas repetidas en los “focus” de Fernández

El viejo oficio del mano a mano, con un dejo de nostalgia y resultados inciertos. Alberto Fernández pausó, temporalmente, los discursos diarios y masivos, los actos convencionales repetidos por TV para entregarse a las charlas de cercanía con vecinos, jubilados, trabajadores o feriantes. Sin intermediarios, lo explican en Goiberno, para saber qué piensa y qué le pasa a la gente.

El presidente cumplió el miércoles 29 una semana sin discursos. El último fue en José C. Paz, diez días después de la paliza de las PASO, escoltado por Máximo Kirchner, Axel Kicillof y Juan Manzur, que 48 horas antes había asumido como jefe de Gabinete, y que un día antes consiguió la centralidad de los actos y discursos de gobierno. Desde entonces, estuvo en los anuncios y en la mesa oval de la diseño de la campaña para las elecciones del 14-N. El próximo será este jueves, posiblemente junto a Cristina Kirchner, en el Museo del Bicentenario con el segundo anuncio oficial destinado al campo.

“El resultado electoral demostró que los actos, largos y repetidos, no sirvieron. Alberto decidió probar otra cosa, ir él directamente a escuchar y a explicar”, comentó a elDiarioAR un colaborador de Fernández. Subyace, ahí, una admisión: que el ejército de ministros y funcionarios no le sirve como enlace para saber lo que pasa en los territorios o que no supo o quiso escuchar los alertas y comentarios. “Actos demasiados largos, mucho discurso, repetido, que no llamaba la atención. Si cometía un error era noticia, si salía todo bien no se difundía ni el anuncio. Demasiado riesgo, poco beneficio”, sintetizó un funcionario que interviene en los recorridos.

“Yo quiero escuchar a la gente en forma directa, que me digan qué problemas tienen”, le pidió el presidente a su equipo y comenzó el esquema de los encuentro de cercanía que suelen llamarse, también, bajadas.

Giras

La semana pasada, la primera escala fue en Pilar con jubilados, luego en Ituzaingó con vecinos y empresarios PyMEs. El sábado recorrió la feria del Dock Sud y participó de un encuentro con militantes, el lunes estuvo con trabajadores de Intercargo y el martes tuvo otra ronda en Lanús. Son como “focus group” directos, intervenidos, donde Fernández pregunta y explica, donde anota reclamos y advertencias.

En las giras, según reconstruyó elDiarioAR con participantes en los encuentros, Fernández detectó un puñado de planteos genéricos, recurrentes: la cuestión económica, con epicentro en la inflación y el aumento de precios, y el tema de la inseguridad, un tema eterno en el conurbano pero que, por repetido, no deja de estar en el tope de las preocupaciones. Fernández validó, tras esas rondas, que era necesario un giro o un cambio de figuras -lo que hizo al incorporar a Aníbal Fernández- en un área sensible aunque, como se explica siempre desde Nación, la seguridad urbana es un tema de las provincias. En el conurbano, en particular, de Axel Kicillof y Sergio Berni.

“La mayoría son temas de bolsillo, de plata, de precios. En todos lados, hablan de inflación. Los feriantes lo plantearon. Alberto escucha y pregunta”, cuentan en Casa Rosada para vindicar el mecanismo que, aseguran, nutre no solo de información al presidente sino de ese roce que perdió con la pandemia, potenciado además por el rol presidencial.

“Todos los dirigentes tenemos que ir a escuchar: no sirve que te lo cuenten otros”, apuntó un candidato que se vio en estos días con el presidente. El equipo, encabezado por el secretario General de la Presidencia Julio Vitobello y el nuevo vocero Marcelo Martín, más Santiago Cafiero ahora en Cancillería y el asesor Juan Manuel Olmos, armaron las bajadas en coordinación con ministros o intendentes. Lo hicieron, por caso, Jorge Ferraresi en Avellaneda y Alberto Descalzo en Ituzaingó.

Fueron después de la derrota que rompió la atmósfera donde el presidente solo contemplaba un escenario de victoria. En el entorno de Fernández dicen que las bajadas son saludables. “Si no le hablamos todo el tiempo a la política y al poder. Ahora todos dicen que la vieron venir pero el domingo a la tarde, todos estábamos festejando convencido de que se ganaba por entre 4 y 7 puntos la elección”, apuntó un funcionario.

Los “focus”, esas bajadas de cercanía para charlar con vecinos, Fernández las hace porque en paralelo pareció delegar cuestiones operativas, del día a día, en Manzur. “Ahora puede pasar la pelota”, apunta una fuente del FdT que orbita al presidente, como dato positivo y porque el jefe de Gabinete, que está en el pico más alto de una montaña rusa que no puede ser permanente, se lleva por ahora, todas las marcas.

Fernández y Manzur, de buen trato personal, todavía no establecieron una dinámica de trabajo. Se ven en Casa Rosada y comparten despachos contiguos, pero no hay, como ocurría con otros jefes de gabinetes y otros presidentes, instancias de mayor cercanía. Manzur, por ejemplo, casi no fue a Olivos, salvo el fin de semana para una reunión sobre el acuerdo en materia de exportaciones de carne.

Agendas

Por la combinación de los grupos con los que habló, la agenda fue variada. Aunque el tema inflación e inseguridad se repitieron, en otras rondas apareció -en reuniones con militantes- la preocupación por el manejo de la información oficial con quejas a los medios, en particular a la TV; y en la ronda con trabajadores, donde había dirigentes sindicales, se planteó la preocupación por el acuerdo con el FMI.

Lo que no apareció, al menos con intensidad, fue la cuestión de la unidad del Frente de Todos (FdT), que fue el tema político desde la renuncia de Eduardo “Wado” De Pedro. Fue un dato que generó curiosidad en el entorno del presidente porque vieron encuestas de los últimos días que reflejaron que las tensiones internas luego de la PASO generaron malestar incluso en sectores que adhieren al FdT.

Fernández le pidió a su equipo que mantengan activa una agenda de las llamadas bajadas. En general, sorpresivas, sin que “la copen” dirigentes y en todos los casos sin informarle a la prensa.

PI