
Una mujer denunció que personas desconocidas hackearon un grupo de WhatsApp para intercambio de ropa, en el cual era la administradora, y que posteriormente comenzaron a ingresar grandes cantidades de mensajes con contenido de explotación sexual infantil.
Según fuentes judiciales, la presentación legal fue radicada en la Unidad Judicial N°9 en las últimas horas por una comerciante de 48 años.
De acuerdo con su relato, el martes, cuando estaba a cargo de la administración del grupo que tenía como objetivo el intercambio de ropa y calzados, personas desconocidas hackearon el grupo y le pusieron de nombre “Pornografía Infantil”.
Siempre según su testimonio, inmediatamente comenzaron a incorporarse al grupo números de celulares con características de Buenos Aires que a la vez enviaban al grupo mensajes con material representando a menores en actividades sexuales o sus partes genitales.
La gran cantidad de mensajes causó un bloqueo en su celular. Minutos después y tras acceder al servicio de mensajería a través de una computadora, eliminó el grupo.
Inmediatamente recibió un mensaje enviado a través de una línea con característica de Buenos Aires donde la amenazaban por formar un grupo para la distribución de material relacionado con la pedofilia.
La mujer logró identificar le número, al que vinculó con los envíos de material porno al grupo luego del hackeo.
El miércoles a la madrugada recibió otro mensaje de una línea con característica de Buenos Aires donde un supuesto policía de Catamarca le informaba que había sido denunciada por distribuir imágenes y contenidos sexuales de menores y le pedía sus datos “para evitar que pase a mayores”.
La mujer explicó que no contestó los mensajes y que directamente concurrió a la sede judicial a denunciar lo sucedido.
Por el hecho se dio intervención al fiscal de instrucción de turno, Hugo Costilla, quien impartió una batería de medidas a implementar.
Antecedente
En julio, la secretaria de Familia de la provincia, María Carrizo, radicó una denuncia por distribución de material de abuso sexual de niñas, niños y adolescentes a través de grupos de servicios de mensajerías.
Las víctimas, según se informó, son niños y adolescentes de Catamarca.
Bromas y bloqueos
Cambiar el nombre de un grupo de mensajes de WhatsApp puede llevar a que desde la compañía se determine bloquear el número de teléfono de todos los miembros del grupo.
Si la peligrosa broma consiste en cambiar el nombre del grupo, por ejemplo por «porno infantil», «child porn», la empresa tomará medidas inmediatamente.
Según se informó, WhatsApp tiene una política de tolerancia cero, según sus términos de servicio, para esa terminología.
Si bien en algunos casos las cuentas fueron restituidas al quedar claro que se trató de una broma, algunos números quedaron bloqueados definitivamente.
Pornografía, no
«La pornografía es una actividad lícita, pero no hay forma de que cuando involucre a un niño o niña pueda ser legal», indicó la Suprema Corte de Justicia de Mendoza en una acordada de octubre de 2019.
La Corte sugirió referirse como «distribución de material de abuso sexual de niñas, niños y adolescentes» o «material de explotación sexual de niñas, niños y adolescentes».
