La Superliga definió los grupos de la Copa que se jugará el año próximo después al cabo de torneo que entró en receso la semana pasada. Para determinar la conformación de las zonas se tuvieron en cuenta una serie de requisitos que el equipo del Instituto de Cálculo de la Universidad de Buenos Aires y el Conicet.

En el Grupo A quedaron Arsenal, Banfield, Boca, Central Córdoba, Gimnasia, Godoy Cruz, Independiente, Newell’s, Patronato, San Lorenzo, Unión y Vélez. En el B: Aldosivi, Argentinos, Atlético Tucumán, Colón, Defensa y Justicia, Estudiantes, Huracán, Lanús, Racing, River, Rosario Central y Talleres.

Entre los requisitos que se tuvieron en cuenta para que el software complete escenario equitativos, se invirtieron las localías entre los 10 últimos promedios del descenso, según cómo quedó conformada la tabla este año. De ese grupo, cinco quedó en una zona y los restantes en la otra.

Las localías entre los denominados “grandes” en una misma zona también se invirtieron, respecto al fixture del presente torneo. Además, Boca-River, Racing-Independiente, Central-Newells, Colón-Unión y Gimnasia-Estudiantes tienen patrones cruzados, o sea cuando uno es local el otro es visitante.

Entre otras particularidades que tendrá la Copa, se destaca que ningún equipo enfrentará a grandes en fechas consecutivas. Además, ni en la primera ni en la última fecha se enfrentarán estos jugarán entre sí.

Cinco equipos de cada zona formaron dos conjuntos “del interior” con cinco equipos cada una y otro con siete integrantes repartidos entre la Ciudad de Buenos Aires, Conurbano bonaerense y La Plata. De esta manera un equipo de Buenos Aires juega tres encuentro de local y dos visitantes, o tres en condición de visita y un como local ante los de otras provincias.

Todos los equipos terminarán la temporada regular jugando 17 partidos de local y la misma cantidad como visitantes, hasta la etapa de semifinales.