La Policía Bonaerense impidió una toma en el Colegio Nacional de San Isidro

Durante la tarde de ayer, tres patrulleros se detuvieron frente a la puerta del Colegio Nacional de San Isidro, cuando finalizaba el turno tarde y convocados por un grupo de auxiliares, ante un intento de alumnos y padres de ingresar al establecimiento para realizar una toma en apoyo al reclamo de la legalización del aborto, discusión que se desarrolla en el Congreso.

De acuerdo con el Ministerio de Seguridad de la Provincia, hubo una pelea entre el portero, llamado Simón Pereira, y uno de los padres, Pedro Scher, y los efectivos de seguridad intervinieron para que la situación no escalase en violencia. Pero organizaciones de derechos humanos e integrantes del centro de estudiantes del colegio denunciaron una “represión” y que la policía bonaerense ingresó, con golpes y armada, al establecimiento.

Los efectivos de la Bonaerense en la puerta del establacimiento educativo (@SuperSecretario)

Consultada por Infobae, la abogada María del Carmen Verdú, integrante de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), calificó la situación como algo “aberrante, lamentablemente amparado normativamente porque no hay ninguna ley que prohíba a la policía ingresar a una escuela ante una denuncia o un delito en flagrancia, y menos cuando quien los convoca es la dirección de la escuela”.

También manifestaron sus críticas los integrantes del Centro de Profesionales de los Derechos Humanos (CeProDH): “(María Eugenia) Vidal, la Bonaerense y el Obispado contra los pibes que luchan por Aborto Legal. No los van a parar. Todo nuestro apoyo“.

Desde el Consejo Escolar, y ante la consulta de este medio, explicaron que los incidentes se registraron durante la tarde, minutos antes de finalizar el turno de clases, “cuando un grupo de padres intentó ingresar y ahí se produjo un enfrentamiento con los auxiliares; en el forcejeo, uno de los trabajadores se cae y se le rompen los lentes, y entonces una de sus compañeras se asusta y llama a la policía. No fue el director (Oscar Busch), sino los auxiliares los que llamaron”.

“La policía entra al establecimiento para hablar con el director, nada más, y no para sacar gente como se está denunciando. Por otro lado, el colegio estaba sin bomba de agua y no estaba en condiciones de una medida como la que querían hacer”, graficó la misma fuente.

Luego de los incidentes, y de que se procediera a cortar el suministro de luz y gas, durante la noche los alumnos depusieron el intento de medida de fuerza, y la dirección resolvió que hoy no hubiera clases.

Por otro lado, ayer, los centros de estudiantes de al menos 12 colegios de la ciudad de Buenos Aires resolvieron iniciar la toma del establecimiento para apoyar la discusión para legalizar el aborto. En este marco, la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, puso el foco en la responsabilidad de los padres que convalidan esa metodología.

Los alumnos justifican las tomas al afirmar que la decisión se tomó en asambleas, con la votación de sus compañeros. A propósito, la funcionaria debió aclarar que “no hay forma legítima de tomar una escuela, inclusive si hubiera una votación a urna cerrada. Cerrar una escuela está mal de cualquier manera”. Acuña lamentó que las tomas en diez escuelas son fomentadas por “una minoría que vulnera el derecho de una mayoría”.

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