En este sentido, dijo que por la situación económica aumentó notablemente la morosidad. “Hoy no es el momento de lanzar moratorias, porque pueden ser muy tentadoras, pero el contribuyente no tiene plata”, explicó.
Varas comentó que en octubre la recaudación alcanzó los 360 millones de pesos, pero explicó que aún es temprano para conocer si la cifra impactará positivamente sobre las arcas provinciales porque la inflación del mes aún no se conoce. “En el acumulado mes a mes hay una creciente en la recaudación, pero debido al efecto inflacionario tan alto esos valores llevados a términos reales hace que ese incremento haya quedado por debajo de lo presupuestado, o en el mejor de los casos estaría igualándolo. Entonces, si hacemos la comparación real a valor constante, ese crecimiento no es tan marcado”, expresó

Varas  dijo que producto de esa inflación alta, la morosidad también se incrementó. “Los precios son tan altos que el poder adquisitivo disminuyó y ahora a la gente ya no le alcanza para además cumplir con las obligaciones tributarias: le alcanza justo para luz, el agua y comer. Entonces se resiente muchísimo la actividad económica, y uno lo puede observar cuando va por los negocios o va al supermercado y hay mucha gente en los días que aplica el descuento de días de ensueño, por que la media es que no haya nadie. Ha disminuido marcadamente el consumo y por ende las ventas de los comercios”, graficó Varas.

Consultada sobre si se estudia la posibilidad de lanzar una moratoria en el 2020, consideró que “no es oportuno” porque no tendrá efecto. “La realidad es que hoy no hay plata. Entonces uno puede salir con moratorias muy tentadoras, puede ser que el contribuyente tenga muchas ganas de cumplir, pero no tiene plata porque no tiene ventas. Entonces consideramos que no es el momento porque no hay dinero para cubrir todas las obligaciones tributarias”, sostuvo.

Con ese panorama adverso, la contadora explicó que igualmente Rentas debe mantener un ritmo de recaudación y no puede dejar de cobrar las deudas. “Aquellos contribuyentes que registran deuda son intimados, y por supuesto que les facilitamos el pago en lo que ellos puedan cumplir. Tratamos de que sea el contribuyente el que nos diga cuánto puede dar de anticipo y vemos de qué forma adaptamos su plan de pago”, comentó.

Sobre la morosidad detalló que aumentó en mayor medida en el impuesto inmobiliario, y en segundo lugar el automotor, mientras que en Ingresos Brutos “se ha ido atenuando la disminución debido a la actividad que están desarrollando empresas mineras que están en etapa de investigación”.