Las petroleras remarcaron sus precios con un incremento en los combustibles de un 5% que fue acompañado por una suba de 6% en los impuestos y de 7% promedio en el costo de los biocombustibles, luego de que el Gobierno Nacional autorizara el incremento. De esta manera, en Catamarca, el litro de nafta súper, la más económica llegó a $52,94 (en YPF y Refinor, las más baratas). Con ello llenar un tanque de 50 litros cuesta $2.647. Se espera que dentro de dos semanas, cuando finalice el congelamiento de precios que aplicó la Nación se de otra suba más. 

Desde la noche del jueves, al enterarse de que el Gobierno había autorizado el aumento “para evitar un desabastecimiento”, como señaló el Secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, largas filas de vehículos se agolparon en las estaciones de servicio. Pasadas las 0 de ayer, los precios se remarcaron un 5%. De esta manera, YPF y Refinor, que tienen los mismos precios, quedaron como las estaciones más baratas. Allí el litro de nafta súper cuesta $52, 94; la Infinia o Premium Max $59, 74; el Diesel $49, 69 e Infinia Diesel o Diesel Premium $56,94.
En tanto que en Axion los precios quedaron de la siguiente manera:  Súper $ 53,43; Quantium $ 60,55; Diesel $ 49,60; y Quantium Diesel $57,62.  

Mientras que Shell sigue siendo la que expende combustibles con los precios más elevados y su pizarra quedó con el litro de Súper a  $53, 98; V-Power Nafta $ 60, 79; Fórmula diesel $ 49,99 y V Power Diesel $57,74.
En caso de cargar un tanque de 50 litros con nafta V-Power de Shell cuesta $3.039, 50; es decir casi $400 más que con la súper de YPF.

De este modo, desde el primer día de noviembre, el Gobierno dejó sin efecto el congelamiento de los combustibles -que vencía el 13 de noviembre- y habilitó una suba del 5%, que siempre tiene alto impacto en el resto de la actividad. Este nuevo incremento se trata del séptimo ajuste del año, con lo que ya acumulan un incremento del 27%, aunque varía de acuerdo a las ciudades.
Lo más preocupante es que petroleras y estacioneros advierten que el retraso en los precios llega al 20%, por lo que son de esperar más ajustes, que a su vez presionarán más sobre los costos de alimentos y artículos de primera necesidad.

Sumado a ello, a partir del próximo jueves 14 de noviembre, el mercado de combustibles volverá a ser libre y no se necesitará de la autorización del Gobierno para aplicar los incrementos. Un día antes finalizará el congelamiento por 90 días, que, a través de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), el Poder Ejecutivo estableció tras la brusca devaluación que tuvo la moneda luego de las PASO.

Estacioneros remarcan que aún con este aumento, el atraso sigue siendo de 15%. Además, desde el Gobierno agregaron que el 1 de diciembre volverán a subir los impuestos, probablemente otro 6%.