EDITORIAL

Ser, o no ser, idóneo.
Proveedores calientes, funcionarios indiferentes
Como una obra de Hamlet, pero con actores secundarios que a esta altura mostraron no, tan solo falta de pericia, sino también un sesgo de improvisación y una emotiva capacidad de indiferencia, propia de la ignorancia punitiva que los representa.

capeeCentro Administrativo del Poder Ejecutivo (CAPE) eldiariodecatamarca.com


Estamos hablando de los responsables de Contaduría General de la provincia, sumado a otros organismos competentes, aunque conducidos por incompetentes.


Resulta que la provincia, con bombos y platillos anunció el año pasado, la implementación de un sistema virtual de tramitación de expedientes, la noticia fue recibida con beneplácito tanto en proveedores como en los organismos del estado catamarqueños, ya que anunciaba la despapelización y el fin de la burocracia retrograda. Pero resulta, que a, los mentores, o bien los ejecutores, se les olvidó una premisa irrenunciable en la función pública, la idoneidad, tal cual lo prevé nuestra Constitución.


La idoneidad, sintetiza todo lo necesario para la ejecución, hasta de un mandado a la despensa, imaginemos, un inútil manejando un sistema informático y le agreguemos, ignorancia, irresponsabilidad y todo lo que sea hacer macanas.


Lo cierto es que los expedientes duermen en los despachos, principalmente de una contadora,y pese a ser virtuales, aunque físicos, los proveedores del Estado deben conformarse con respuestas evasivas de los empleados. Contaduría de la Provincia es una caos, tramites que tardaban como máximo 60 días ya acumulan más de 120 y la excusa de que recién ingresaron el 10 de diciembre, no parece ser la razón válida, hay un evidente desconocimiento y una gran irresponsabilidad.


Existe en algunos funcionarios de nivel jerárquico un axioma bastante estúpido, creer, salvo que sea su amigo, que el proveedor debe esperar, aguantar, «total el tramite recién llega a su escritorio». Pero la realidad es que pese a la sistematización virtual de los expedientes, la lentitud y el daño que se le hace a un comercio o empresa, con la negligencia de algunos funcionarios de los cuales depende la prosecución de un trámite, es incalculable. Muchas veces el que un expediente se abone en tiempo y forma, depende la compra de mercadería para reposición, el pago de: sueldos, servicios, además de impuestos nacionales, provinciales y municipales, estos últimos exigibles para obtener un certificado de cumplimiento fiscal, necesario para el respectivo cobro de la venta de un bien o servicio al estado, es decir toda una contradicción, porque mientras se exige cumplimiento en todas sus formas, se responde desde esos organismos del estado con retraso, indiferencia y un gran perjuicio económico, del que hasta aquí no parece hacerse cargo autoridad alguna, con sanciones efectivas, demostrando fundamentalmente el respeto reciproco y la necesaria idoneidad.