La moneda energética del cuerpo es, principalmente, la glucosa. Cuando nuestro organismo se queda sin esa moneda o sin “ahorros” en el músculo y el hígado, comienza a mandarnos señales de hambre y cansancio para que sigamos metiendo «monedas en la hucha».

Pero los alimentos ricos en energía no son los ultra procesados. Todo lo contrario, son perfectamente saludables.

Por eso, la mejor opción es tomar una buena pieza de fruta madura, que aporte fructosa de forma sencilla y rápida acompañada de vitaminas y minerales cruciales para cuidarnos

Si notas que el hambre persiste, te recomiendo que la combines con alimentos saciantes ricos en grasas saludables y proteínas como algunos frutos secos o un lácteo entero.

¡Haz que lo que le guste a tu cuerpo, le guste también a tu salud!

Marta Verona – Nutricionista y cocinera