En septiembre del año pasado, durante la reinauguración del Estadio Bicentenario, el
gobernador Raúl Jalil mencionó que la Provincia trabajaba con el reconocido
arquitecto Enrique Lombardi para ampliar la capacidad del Coloso de la Loma,
llevándolo a albergar 30 mil personas y con una morfología similar al estadio
santiagueño Madre de Ciudades.

Ayer, en el inicio de una agenda de actividades en Buenos Aires, el mandatario se
reunió con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui”
Tapia, para dialogar sobre la construcción del “nuevo” estadio, el cual incrementará
aun más su capacidad.

Desde el Gobierno indicaron que, por pedido de AFA, el proyecto del nuevo estadio
se llevará a cabo sobre la base del actual Bicentenario para que cuente con un
escenario adecuado a los estándares internacionales y con capacidad para 40.000
personas.

Con ello la provincia podrá cumplir todas las exigencias que requieren partidos de
carácter nacional e internacional, como por ejemplo, los de la Selección Argentina.
Esto implica que, una vez concluidas las remodelaciones y la ampliación, se abra la
posibilidad de que la propia albiceleste dispute un partido en tierras catamarqueñas.

En ese encuentro entre Jalil y Tapia también estuvo presente el arquitecto Lombardi,
quien construyó el Estadio Madre de Ciudades en Santiago del Estero y mostró un
bosquejo de lo que será la renovada y moderna estructura del nuevo estadio.

Según comentó Lombardi a medios nacionales, el proyecto prevé “entre otras cosas
una escuela de fútbol, comedor para los chicos y también hay un convenio con el
Ministerio de Salud que provee un hospital móvil donde se revise a los chicos y
permita encontrar patologías que quizá de otra manera no se detectan. Hay inclusión
social, cultural, educativa, recreativa y la posibilidad de generar más trabajo”.

En un artículo publicado tiempo atrás por Clarín, se explicó que con el proyecto “se
propone hacer un anillo superior conservando el lateral oeste, donde están los
vestuarios y plateas preferenciales”. “Por encima de ese anillo hay palcos y sobre
ellos se ubicarán las cabinas de transmisión de radio. Las de televisión seguirán en el
ala oeste existente” indicó el arquitecto. También comentó que se proyectaron
“plateas multicolores” las cuales, junto a “la iluminación exterior nocturna, aluden a
las piedras del lugar”.

En esa misma publicación, Lombardi comenta que los estadios en general “generan
un ingreso de turistas permitiendo desarrollar sus economías domésticas a través de
una mayor demanda de alojamientos, comidas, remises y artesanías regionales”. “Así
como en su momento fueron las catedrales y luego los museos, hoy los estadios
representan esos edificios emblemáticos (…) donde no solo ya habita ella a través del
deporte sino también representan y aportan cultura, turismo, recreación, identidad,
desarrollo y sobre todo inclusión”, contextualizaba.