
La situación es desesperante. Pasan los días, las deudas se acumulan y, según afirman, “las autoridades no dan respuesta”. Los puesteros de la Plaza 25 de Agosto siguen sin poder abrir y su presente se tornó crítico.
Los puesteros comentaron que para salir adelante “algunos estamos vendiendo de mano en la Rivadavia, otros desde su casa. Armaron esos puestos para que no se venda en la peatonal y ahora nos están obligando a eso”.
También indicaron que por parte del gobierno local solo recibieron “un bolsón” como ayuda y que muchos de ellos “si cobramos la ayuda de Nación y con eso estamos viviendo”.
